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Suspiros

Colocar el pensamiento en ella es sufrir una derrota que no existe. El dolor de creerse apuñalado es tan grande que el miedo a ser feliz paraliza. El cuerpo respira y suspira, una y otra vez, respira y suspira pues el alma reclama su premio, lo que quiere tener. Su gran deseo. La mente teje engaños estúpidos, nos hace las piernas temblar, el corazón se acelera, la respiración palidece. Es tan grande dolor de perderla cuando ni si quiera se la a tenido, que uno renuncia de principio a ella. Cobardía pura es eso, pero no se puede cambiar el color de una persona tonta y orgullosa tan fácilmente. El color del alma que grita por su deseo no es quizá el mismo color de la mente que engaña. La mente se mezcla con el alma, desde que se conocieron, de ahí la dificultad de distinguirlas. Pero el corazón siempre dice la verdad con ojos muy claros. El dolor de ser feliz puede ser a veces tan grande, que uno se priva de felicidad, pero la única verdad es esta: Una vez probado el dolor de la felicida...

La Educación

Lo que escribo ahora es para mí. Todas estas palabras son simplemente pensamientos míos, que me los vengo haciendo desde que era pequeño. Era simplemente ver el mundo, los alrededores. Sólo faltaba salir unos cuántos pasos fuera de casa, para darse cuenta y hacérse la pregunta que yo me hice, y aún me hago. Que estamos aprendiendo todo el tiempo?. Primera pasamos en promedio doce años en el colegio, luego cinco años en la universidad. En todal son 17 años de preparación dada por diferentes profesores, maestros. Aparte de eso la educación que viene de nuestros padres, contínuamente, desde que somos pequeños, inculcándonos valores y principios que no debemos olvidar porque son muy importantes. Con todo esto, el mundo debería ser ya desde hace mucho tiempo perfecto. Pero la verdad es muy diferente. El mundo está cada vez peor. A pesar de todo por donde uno mira se ve gente aprendiendo nuevas cosas. Pero aprendiendo qué? Que importante es lo que están aprendiendo? Están aprendiendo cosas d...

El corazón es dueño de sí mismo

Muchas veces pasa que uno siente algo por algo o alguien, y este sentimiento es tan fuerte, que uno puede quedar muy sorprendido. Por más falta de lógica en el asunto, no se encuentra una verdadera razón a este sentir. Seguramente hay una, pero es tan complejo lo que nos pasa por la cabeza, contando los recuerdos, vivencias, gustos, y formas de ver las cosas, que comprenderlo está casi fuera de nuestro alcance. Simplemente queda el instinto, y ese instinto nos dice que necesitamos de aquella persona, o que necesitames hacer aquello por nuestro bien, para nuestro desarrollo. Y otras de las cosas que pasan muy seguido, es que mucha gente aprende a no sentir y a no ver estos sentimientos. Los confunde, y ya no son lo que en realidad quieren. Ahora sólo son cosas que se escucharon, que los otros le dijeron que sería bueno. Actitudes y sueños que se ven en la televisión, o que se lee en un libro, o que la familia trata de infundir hasta que queda impregnada en el alma. Pero todo esto no ll...

El Tiempo

El tiempo es una de las cosas que pasa más rápido. No sé si es por la edad, o por alguna otra razón, como la de estar mucho más ocupado que antes. Cuando era niño el tiempo se deslizaba, se movía lentamente, y es uno de los factores con los cuales uno llega a creer que va a poder lograr todo en esta vida. Pues con tiempo, salud y valor, que son los emblemas de la niñez y aún más de la juventud, todo parece posible. Pero conforme pasa el tiempo, y cada vez más rápido, uno se da cuenta poco a poco que la juventud se te va de las manos, aunque aún la tengas, y viene esa desesperación de saber que se va acabar, y que cuando se haya acabado no se haya logrado mucho, y que al final quede simplemente una risa burlona contra uno mismo, pues todo lo que al principio uno quería hacer, es, después de que el tiempo pasó, simplemente nada, o sólo un reflejo muy pequeño. Pero con la juventud, y con el llegar de la madurez, que mientras más a la par con la juventud estén, mucho mejor, se podrá ver qu...

El Engaño de las Telecomunicaciones

Hace mucho tiempo era muy difícil poder comunicarse con un ser querido. Las cartas tardaban semanas, incluso meses en llegar a su destino. Era un mundo difícil, de espera, pues cuando la gente se apartaba por distintas razones, uno estaba largos periodos de tiempo sin saber nada de la otra persona. Yo nací en un mundo así, que no es muy lejano, pero era así. No existían los teléfonos móbiles, llamados celulares. A los 9 años me pareció que mi Padre, viniendo en una de esas pocas veces de visita, trajo un Biper. Simplemente era una maquinita para mensajes de texto (sms). Eso ya era algo muy nuevo. Luego ya cuando yo tenía 16 años los más jóvenes estaban adquiriendo celulares. Eran generalmente con lo de más dinero, y además los más "desadaptados", pues nadie tiene la menor idea de el porqué de algo así, para que alguien necesitaría de algo así. Si quiero ver a un amigo, llamo a su casa, si no está, alguien ya le avisará. Por último voy yo mismo a su casa, hasta que salga. Y en...

El campo de la muerte

Sólo cuando la tristeza aumenta y aumenta; sin dejar lugar para algún otro sentimiento, entonces es el perfecto campo para que crezca el odio sin fronteras; para que la mente empiece a imaginar las peores cosas. Cuando no se puede retener la esperanza y la fe, que es lo único que hace fuerte al amor, entonces sólo ganará el odio, el vacio y el dolor que nos carcomen poco a poco sin dejar mucho de nosotros. Si no nos quitamos el velo de nuestros ojos, que distorsionan nuesta visión por completo, que nos hacen creer que aquellas ilusiones son lo que queremos de la vida, entonces no podremos empezar con el cambio que tenemos que hacer. Cuando vemos que la realidad no es lo que se vé, sino es todo aquello que sentimos hacia los demás y lo que los demás sienten por nosotros, entonces habrémos dado un paso más. Y guardando en el recuerdo el cariño de nuestros seres queridos, amigos y parejas, veremos el milagro de aquella semilla que no es material, pero que sin embargo crece en nuestro in...

Soy un pedazo de carne, un conjunto de huesos

-Vas a sentir una pequeña presión. -Bueno, vale. -Empezamos por ese lado. -Ya. -Así... una pinzadita... -Ouch -Duele? -No, pero no me gusta esa presión contra mi cuerpo. -Va a ser rápido-dice la chica de al lado. Pum, zac, ouch, mi respiración es a mil por hora. Siento como la sangre me corre por la cabeza. -Listo-dice el doctor -ttouuas?-digo yo. -Si, ya salieron las dos. Al final las muelas del juicio ya salieron. La asistente y el doctor se despiden sonriéndo. Yo temblando, pues perdí algo de mi cuerpo. Alghedi p.d.: Viendo las cosas, siempre me pregunto porqué tenemos los seres humanos las muelas del juicio? Hay algunos con mucha suerte que ni si quieran se dan cuenta que "aquellas" muelas del juicio ya les salieron. Yo nunca eh visto un animal con muelas chuecas, ni mucho menos quejándose de dolor por las muelas que le salen tarde (tampoco pueden :D). La única respuesta que me puedo dar es que estamos predestinados a perder un par de dientes, siendo por peleas, accidente...