La Productividad en el Trabajo



Hay un tema que me ha interesado desde siempre y del cual hoy en día se sigue hablando mucho. Es el tema de la productividad. Siempre me he preguntado cuál es el significado de ser productivo? En términos humanos y en términos económicos.

La definición estándar y general de ser productivo es la de producir o lograr mucho en cierto periodo de tiempo. Si una persona en un día fue a trabajar, hizo las compras del día, lavó la ropa, pasó tiempo con sus amigos y logró leer algunas páginas de un libro, sin duda diremos que fue tuvo un día productivo. No necesariamente diremos que la persona es productiva, ya que esto implica que la persona siempre tiene días productivos.

Por esta razón digo que ser productivo en el lenguaje general se entiende como lograr o hacer muchas cosas en cierto periodo de tiempo. Sin embargo, esta productividad que es tan buscada y deseada por todos (las empresas, los gobiernos, los trabajadores, etc. buscan mejorar la productividad) es lo que está trayendo muchos problemas sociales y ambientales al mundo. La gran contaminación debido a los plásticos se debe a la gran productividad de las empresas que producen plástico. La desaparición de los bosques yselvas se debe a la gran productividad que tienen las empresas productoras de madera. La contaminación ambiental causada por la minería es también causada por la gran productividad de estas empresas mineras.

Los seres humanos pierden su salud porque buscan ser más productivos. Empresas despiden a personas porque logran optimizar sus procesos y así logran ser más productivos. Muchas empresas producen sus productos en países donde la mano de obra es barata, aumentan con ello su productividad, y sin querer destruyen la cultura local que existía en aquellos lugares. La productividad a mí parecer está sobrevalorada. Y creo que una definición nueva es necesaria para esta palabra.

Qué pasaría si definiéramos la productividad como el aumento de satisfacción en el ser humano? De esa forma ya no veríamos la productividad como una tema económico, sino al contrario, como una sensación. Mientras más productiva sea una persona, más puede disfrutar de su vida. Es la mejor definición que le he podido dar a aquella palabra “productividad”. Este mundo está hecho por humanos y debería estar hecho para humanos. Definir la productividad en términos de números crecientes sólo conlleva al desgaste, ya que como especie humana tenemos la capacidad de superar con el paso del tiempo cualquier avance tecnológico. Pero la naturaleza no va a ese ritmo. Y dentro de esa naturaleza, estamos nosotros.

Y aquí entra un aspecto muy importante del cual siempre hablo, y que en realidad ha traído más progreso a la humanidad que cualquier otra cosa. La creatividad. Albert Einstein no desarrolló su teoría siendo productivo. El desarrolló esta teoría gracias a que pudo cultivar sus ideas y creatividad junto con trabajo. Para esto tranquilidad y tiempo son necesarios. Steve Jobs logró llevar a dos empresas a la cima (Pixar y Apple), y su creatividad y visión fueron necesarias para ellas. Él estuvo de joven buscando aquello que le gustaba, antes que “ser productivo”. Este tiempo de “incubación” es necesario para que aquellas nuevas ideas crezcan y se desarrollen. Y estas ideas son las que cambian el mundo. Ser productivo en el sentido de producir más jamás trae consigo una revolución, ni evolución. La verdadera productividad es buscar la satisfacción personal.

Lo más curioso de todo es que los profesionales que buscan su satisfacción personal son los más productivos en sus áreas, hablando en términos económicos. Pueden programar mejor, tienen mejores ideas, se concentran mejor, se organizan mejor. Al final es porque el ser humano desarrolla todo su potencial cuando se siente bien y está en la búsqueda de aquello que le gusta. Probablemente China sea uno de los países más productivos del mundo, pero muchas personas son infelices porque no tienen tiempo para sí, ganan poco dinero, y viven en un medio ambiente contaminado. Mientras que muchas personas que viven alejado del mundo moderno son felices, que aunque trabajen horas en el campo, disfrutan de su estado humano en un lugar limpio y disponen de su tiempo y compañía de sus seres queridos.

Latinoamérica es conocida por tener gente muy alegre y que disfruta de la vida. Es gracias a que las personas viven lo que les gusta, eso a pesar de las largas horas de trabajo. Se vive la música, las conversaciones amenas, la buena comida, el relato de historias, la expresión de sentimientos. Y una gran parte de esta cultura exquisita se deba al legado cultural. Las culturas antiguas se basaban mucho en la creatividad, en tomar las cosas con calma, en expresar la belleza, etc. Y estos son elementos que se deben cuidar y que son más valiosos que el oro. La presencia de la “productividad moderna” está cada vez más fuerte en Latinoamérica, y lo único que hace es da ñar lo que existe. La minería, la agricultura y ganadería industrial, la búsqueda de productividad, las altas horas de trabajo, el darle más valor a las cosas tecnológicas (nueva TV, nuevo celular, nuevo auto, productos de belleza de empresas multinacionales, etc.) que a lo tradicional (terrenos, alimentos, aire, agua, independencia, etc.) es el juego e ilusión por el cual prácticamente se está saqueando a Latinoamérica.

Los países más desarrollados saben que tranquilidad, conocimiento y creatividad es una combinación crucial para crear ideas que revolucionen el mundo. Por eso en los países desarrollados no se trabaja mucho, se consume relativamente poco comparando con la cantidad disponible de objetos nuevos que hay, y se les da una educación muy buena para apreciar lo tradicional (alimentos saludables, medio ambiente, deporte, ocio, tiempo libre, etc.).

Sin embargo, a pesar de las diferencias sociales y culturales entre países y continentes, la búsqueda de esta productividad que sólo quiere más números a toda costa, sólo destruye el medio ambiente y a los seres humanos consigo. Si buscamos productividad como el aumento de la satisfacción personal entonces encontraremos también la productividad económica. Más tiempo libre, ser más efectivos, tener mejores ideas para hacer el trabajo mejor, mejores contactos sociales, etc. Es como la historia del leñador que, antes de cortar un árbol, afila su hacha muy bien.

Comentarios